De nuevo un grupo de voluntarios y voluntarias viajan a León en verano para convivir con una familia nicaragüense y conocer la realidad leonesa en primera persona.
Después de varios meses conociéndose entre sí y preparándose para la experiencia en un curso de formación, cada persona integrante de este grupo va a integrarse en una ubicación distinta durante su estancia, siendo esta en muchos casos en un centro educativo, bien sea de primaria, infantil, educación especial o incluso en círculos de educación de personas adultas.
En estos casos, esta visita sirve como refuerzo de comunicación entre los distintos centros hermanados entre León y Zaragoza, facilitando la visita el intercambio de noticias y correspondencia y la propuesta de actividades conjuntas que en muchos casos tienen como resultado una creación de ida y vuelta.
Este año, dicha propuesta consiste en crear una única publicación con formato de revista, en la que se trabajarán distintos artículos desde cada centro, recopilados y trabajados junto al grupo de personas voluntarias.
A su vuelta y durante los primeros meses del curso escolar en Zaragoza, se crearán los artículos correspondientes a los centros de esta ciudad. Y uniéndolos a los de León se obtendrá esta publicación compartida, que reflejará cada una de las realidades y los vínculos entre todas ellas.
Sobre el proceso de este grupo, se publicó el pasado sábado 18 de junio un artículo en Espacio 3, suplemento semanal del Periódico de Aragón.
Para ver el artículo, entrar en:
http://dl.dropbox.com/u/15679448/Articulo%20del%20Periodico.pdf
Ante este artículo, en el que se describen muy convenientemente los aspectos más importantes del curso de sensibilización y formación de voluntariado, me asalta la inquietud acerca del concepto de "vacaciones solidarias".
Lo considero un término peligroso, tanto para las personas que viajan como para las que pretenden entender esta experiencia.
Es cierto que las personas que hacen este tipo de viajes, aprovechan sus días de vacaciones de sus trabajo o curso de estudios para realizarlo. Del mismo modo que han reservado 6 fines de semana para dedicarlos al curso de formación.
Ahora bien, la intensidad de la experiencia, el estar ésta enmarcada dentro de un programa preparado y coordinado para que a lo largo del mes de estancia en León, cada persona voluntaria tenga un cometido en los distintos proyectos o centros educativos en los que se ubicarán, así como la propuesta de que antes, durante y después de ese mes realicen un proceso consciente de reflexión y registro del mismo, hacen que en concreto la palabra vacaciones no encaje en esta descripción.
¿Solidarias? Sí, y también una apuesta personal por la formación individual y por el conocimiento de otra realidad. Un esfuerzo decidido para aprender y darle vueltas al tema de la cooperación, para conocer la situación de trabajar en éste ámbito, para absorber unos conocimientos que enriquecerán a cada participante en este programa.
En este sentido, y sin menospreciar el esfuerzo económico que supone el viaje y la focalización en una población de un país empobrecido por diversos factores, una persona voluntaria suele entrar con la intención de dar, de aportar, de ayudar. Y vuelve con la sensación de haber recibido mucho más de lo que pudo dejar allí.
También el curso incide en la diferencia entre ayudar y cooperar, entre la importancia de la relación de cooperantes y cooperados, manteniendo en lo posible dicho vínculo como una relación horizontal, en la que ambos lados aprendan y construyan, trabajando juntos.
Veo importante la incorporación de la frase cooperar con el sur y transformar el norte. Aunque muy repetida durante los largos años en los que la "ayuda al tercer mundo" se ha transformado en un proceso de "cooperación para el desarrollo", todavía solemos olvidar la idea de que sin transformar el norte, esa cooperación carece de sentido y nos lleva finalmente a una reproducción e intensificación de un modelo global no sostenible, violento e injusto.
Por lo demás, el artículo, como he mencionado, refleja bien la forma de trabajo del Hermanamiento en cuanto a la creación de vínculos y al contacto breve del voluntariado con la ciudad de León. De igual forma, señala claramente el objetivo de que la experiencia no quede en ese viaje, sino que trasforme y sensibilice aquí, a través de las personas que la viven cada año y a través de su vida a partir de ese proceso, ya sea en el Hermanamiento, o en su entorno social.